Enero es un mes de aparente letargo en nuestro jardín. Y te decimos solo de aparente letargo porque en las profundidades del suelo, las raíces de la gran mayoría de vegetales “siguen trabajando” para mantener hidratadas a las plantas y arbustos.

No obstante esto no significa que no podamos trabajar en nuestro jardín. Aquí os contamos unas cuantas tareas y trabajos que se pueden hacer en este mes de Enero.

Plantar árboles ornamentales y frutales

La mitad del éxito que obtengas con tus nuevos árboles del jardín, dependerá de que la elección sea acertada. Ante todo, debes valorar a las especies que encuentres en un paseo por los alrededores a tu domicilio, en los jardines, que hayan resistido el paso del tiempo, haciéndose cada día más hermosos, son los que te convienen.

Nuestra recomendación es que siempre que compréis un árbol, sea en maceta. En el mercado también puedes obtener arboles a raíz desnuda y puedes ahorrarte un poco de dinero respecto al que está en maceta, pero el de maceta es mucho más fiable ya que ha estado enraizando toda una temporada y el trasplante no será tan agresivo.

Nos referimos por agresivo, a que las raíces de los árboles en maceta tienen mucho cuerpo y se adaptaran rápidamente a su nuevo entorno, en cambio los arboles con las raíces desnudas o cepellones tienes las raíces más finas y al trasplantarlos, pueden tener más problemas en adaptarse a la tierra, que el árbol no desarrolle adecuadamente y al final pueda acabar muriéndose.

Los árboles frutales mejor aparte. No es buena idea plantar árboles frutales en medio de nuestro jardín, como si se tratasen de especies ornamentales; no lo son, y se nota mucho. Normalmente los frutales son especies poco agraciadas y algo sucias, su porte les delata. Por la incomodidad de sulfatar varias veces, la fruta que se pudre y se cae al césped, y las podas anuales es mejor dejarlos más apartados de la zona principal de nuestro jardín, donde están los arbustos y/o plantas.

Prevenir plagas y enfermedades

En otoño e invierno, o desde la caída de la hoja hasta el hinchado de yemas, es el momento de aplicar los tratamientos preventivos a los frutales de hoja caduca. Es decir, en parada invernal.

Se trata de proteger y prevenir la entrada de hogos y plagas que quedan invernando en las arrugas o grietas de tronco y ramas, por esto es tan importante la prevención en los meses de invierno.

En los frutales de hueso, ciruelos, cerezos, melocotoneros,…, controlaremos lepra, abolladura, monilia, chancros,…en cuanto a hongos y también como insecticida que nos controlará los primeros ataques de pulgón, piojo de San José,…

En los frutales de pepita, manzanos y perales, controlaremos chancros, moteados, y evitaremos los primeros ataques de plagas en primavera

El Aceite de invierno se aplica únicamente sobre árboles ornamentales, frutales y arbustos DE HOJA CADUCA, es decir, sobre el ramaje y troncos pelados.

Aplicado en invierno es bueno para asfixiar cochinillas (plaga difícil de combatir si no se detecta a tiempo) y así en primavera esta plaga tendrá una incidencia menor en nuestros ejemplares. También mata los huevos del pulgón, huevos de ácaros y esporas de algunos hongos.

Como tratamiento preventivo para cochinillas y hongos es recomendable el hacer una aplicación cada mes durante todo el invierno.

El Aceite mineral de invierno forma una película sobre la madera que produce la asfixia a los insectos que quedan debajo.

Además, se pueden prevenir hongos como el oídio, la roya, la gomósis, que afectan a los árboles frutales, aplicando oxicloruro de cobre, también 1 vez al mes en invierno. Es aconsejable iniciar su aplicación cuando se caen todas las hojas, a finales de otoño, principio del invierno, dependiendo del año.